Es muy reconfortante y emocionante sostener a un recién nacido que está tratando de desplegar sus pequeños y apretados puños. Pero siempre ten en cuenta que el respeto saludable de los límites ayudará mucho a los nuevos padres y los tranquilizará.

Una nueva mamá estaría demasiado cansada para decírtelo por miedo a ofenderte, si no eres amigable hacia ellos. Ten estas pocas cosas en cuenta antes de visitar a un recién nacido o probablemente no serás invitado la próxima vez.

  1. No lo despiertes

Sabemos que es increíble ver esos ojos grandes y hermosos. Pero también es fácil no molestarlo cuando esté dormido. Los bebés, especialmente los recién nacidos necesitan dormir por lo menos 18 horas al día, lo que ayuda a su desarrollo. Además, los padres habrán pasado mucho tiempo consolando y haciendo que se durmiera. Estarías en su lista de no ser invitado la próxima vez si lo despiertas en tu primera visita.

  1. No Fumes

Es bueno ser sensible en lugar de insensible. Fumar antes o durante la visita es estrictamente prohibido. Las toxinas del cigarrillo permanecerán en tu aliento y también en tu ropa. Esto se lo transfieres a través del aire, se denomina tabaquismo pasivo. Además, no necesita tu mal aliento. Asegúrate de usar ropa limpia y bonita sin perfumes fuertes cuando vayas de visita.

  1. No sostengas cosas calientes en la mano mientras lo cargas

Es simplemente aterrador y preocupante para una madre ver a alguien que carga a su bebé mientras toma un café caliente o cualquier bebida. Un millón de preguntas sobre la seguridad se le suben a la cabeza. “¿Y si la bebida caliente le cae sobre él?” ¿Y si se rompe la taza? ¿Qué pasa si justo patea la taza?  Nunca termina el pánico con lo que puede pasar y es algo que la estresará. Esto no es justo cuando visitas a un recién nacido.

  1. No lo beses

¡Los bebés son tan besables y su cabeza tan olfateable, estamos de acuerdo! Pero es de sentido común no besarlo, mucho menos en sus labios. Es la forma más antihigiénica de expresar tu amor al recién nacido. Si quieres estrechar lazos y acurrucarte junto a él, pide permiso a los padres. No los obligues a darte un afirmativo. Cuida tus modales.

  1. No hagas la visita cuando no estés bien

No quieres que te contagie una infección, ¿verdad? Es muy fácil de entender que las personas transmiten la infección o la gripe de cerca. Espera a que te mejores y ve a visitarlo. Puede esperar tu visita y estar lejos de las infecciones. Es un hecho conocido que el recién nacido todavía no ha estado expuesto a ningún germen o infección. Por favor, no vayas a verlo cuando no estés bien.

  1. No llegues tarde

Incluso si vas a llegar sólo dos minutos tarde, un mensaje de aviso sobre llegar tarde sería muy apreciado por los nuevos padres. Sé un poco cortés y discúlpate por llegar tarde. Después de todo, los nuevos padres deben de mantenerse cansados y exhaustos.

  1. No lleves a otros niños a menos que sean invitados

Ser una nueva madre es muy abrumador, especialmente si es el primer bebé. No lleve a otros niños a menos que los inviten. No importa qué tan encantadores y bien educados se comporten, es mejor no quitarle la atención que un recién nacido debería disfrutar.

  1. No olvides lavarte las manos

Es la etiqueta básica antes de tocar a un bebé. Cuando visitas a un recién nacido, son propensos a muchas infecciones muy fácilmente. Están protegidos, se mantienen envueltos en una manta suave y lejos de los gérmenes. Por favor lávese las manos antes de cargar al bebé y use una manta debajo del bebé mientras lo carga.

  1. No lo mires fijamente mientras es amamantado

A nadie le gusta que lo miren fijamente, especialmente a una nueva mamá que amamanta a su bebé. Amamantar es algo natural y no le des mucha importancia. Si es una madre primeriza, la lactancia materna es algo nuevo para ella. Tanto el bebé como la madre encontraran muchas dificultades a lo largo del camino. No hagas caras mientras está amamantando. Claro, la curiosidad mata, pero sólo es bueno si la dejas concentrarse en la alimentación en lugar de hacerla sentir incómoda.

  1. No dé consejos indeseados

Un consejo no solicitado no es bueno. No le des consejos innecesarios.  Apóyala y ofrécele ayuda. Házle saber que estás ahí para apoyarla en cualquier momento que ella lo necesite. De lo contrario, guarda tus pensamientos y consejos para ti mismo.

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Categorías: Vida

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