Hace 18 años, Linda Koebner ayudó a dos chimpancés de laboratorio a pasar de una vida tras las rejas a una vida normal y feliz.

Los dos chimpancés, Doll y Swing no habían visto a Linda desde el día en que ella ayudó a transformar sus vidas. Cuando se reúnen por primera vez, es difícil no derramar una lágrima, es un momento verdaderamente mágico y emocional.

Linda todavía trabaja con chimpancés como Doll y Swing y lo hizo su misión dar a otros una vida mejor desde que los salvó todos esos años atrás y dijo:

“Es importante para todos nosotros como especie darnos cuenta de que todos los animales son individuos y tienen sentimientos y pensamientos y sufren el dolor y la alegría que le hacemos…”

Puedes ver el vídeo de abajo y si lo has disfrutado, comparte con tus amigos. 🐝

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Categorías: Asombroso

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