En la historia reciente han surgido muchas corrientes de pensamiento, pero solo dos de ellas pueden determinar el curso de las naciones.

De hecho, estas dos corrientes surgen de un quiebre histórico dentro de la filosofía en donde el naturalismo se confronta al positivismo, el primero enfocado en lograr que el hombre se armonice con su naturaleza de servicio hacía el otro, el segundo con el único propósito de hacer que los otros se ocupen de las obligaciones de ciertos individuos.

Intentar crear un sistema que busque recibir sin dar algo a cambio es contrario a todas las estructuras de la naturaleza ya que estas están interconectadas, por lo tanto, entre ellas se debe dar un intercambio de “valores” iguales.

A continuación, se comparte una reflexión que hace evidente esta posición:

Los ríos no beben su propia agua;

Los árboles no comen sus propios frutos.

El sol no brilla para sí mismo;

Y las flores no esparcen la fragancia para sí mismas.

En resumen; los seres humanos tienen cualidades que solo afloran cuando se trabaja y se genera valor para los demás, por eso los demás están dispuestos a dar algo en compensación. Esta frase puede evidenciar con mucha claridad a quienes desean que los demás solo vivan para servirles sin llegar a dar de sí mismos, los enamorados del socialismo.

Te invitamos a ver el vídeo que tenemos en la parte superior de esta página para que veas la genial respuesta de un hombre a alguien que lo reprocha por sus pertenencias. 

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Categorías: Historias

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