Cuando Mandi y Tyler Palmer de Perrysburg, Ohio, descubrieron que no podían tener sus propios hijos biológicos, quedaron devastados.

Mandi había padecido la enfermedad de Crohn durante más de 17 años, y la enfermedad autoinmune había causado estragos en su cuerpo. Ha pasado por docenas de cirugías. Los cirujanos incluso tuvieron que extirpar una gran parte de sus intestinos, y ahora se las arregla con un estómago del tamaño de una almendra. Su esposo Tyler, un veterano del ejército de los Estados Unidos, sufre el trastorno de estrés postraumático después de haber servido en Afganistán dos veces.

A pesar de sus dificultades, la pareja siempre supo que quería tener un hijo.

Fuente: Love What Matters.

“Cuando [Tyler] salió del ejército, nos mudamos a Perrysburg, Ohio, y decidimos que era hora de empezar una familia”, dijo Mandi. “Ambos sabíamos que queríamos muchísimo a nuestra propia familia, pero no sabíamos lo que Dios había planeado para nosotros”.

Fuente: Love What Matters.

“Tratamos durante años tener un hijo, pero pronto nos dimos cuenta de que no iba a suceder… Nos rompieron el corazón y rápidamente comenzamos a buscar otras maneras de hacer crecer a nuestra familia y convertirnos en padres. Debido a los problemas de salud que tuvimos, no éramos el tipo de personas que tiran la toalla y dejan que sus sueños de ser padres se hagan añicos”.

La pareja decidió adoptar, pero después de ver anuncios diarios buscando padres de crianza en su área, se sintieron llamados a ayudar a un niño necesitado. Después de meses de arduo entrenamiento, papeleo e inspecciones en el hogar, se convirtieron en padres adoptivos autorizados.

“Estábamos asustados, pero sabíamos que Dios estaba ayudándonos y diciéndonos que esto es lo que necesitábamos hacer”, explicó Mandi.

Ahí fue cuando conocieron a Hunter.

Fuente: Love What Matters.

La misma semana que se les dio la licencia, recibieron una llamada: un niño pequeño necesitaba un hogar. La pareja rápidamente salió a comprar suministros para bebés como pañales, toallitas, mantas y una cuna. Fueron un par de días de torbellino, ¡pero estaban más que listos para dar la bienvenida a Hunter en sus corazones!

Hunter solo tenía ocho días cuando llegó a la casa de Mandi y Tyler. Se enamoraron de él instantáneamente, era el elegido. Mandi explicó: “Se hizo evidente que Hunter era más que nuestro primer bebé. Él era nuestra medicina y nuestra razón para luchar contra nuestras enfermedades. Verdaderamente le dio sentido a nuestra vida”.

Fuente: Finn Photography.

Tomó 16 meses de adopción temporal antes de que los tribunales permitieran a la pareja adoptar formalmente a Hunter. La familia sintió que sus oraciones habían sido finalmente contestadas cuando entraron a la sala del tribunal el 18 de diciembre de 2017 para hacer oficial la adopción.

La fotógrafa Ann-Marie Finn de Finn Photography estaba allí para capturar la alegre ocasión.

Fuente: Finn Photography.

Cuando Mandi y Tyler terminaron de firmar los documentos legales, el juez leyó el decreto de adopción en voz alta y presentó al tribunal el nuevo nombre legal de Hunter Palmer. Ahí fue cuando el pequeño Hunter derritió los corazones de todos.

Fuente: Finn Photography.

Aplaudiendo, Hunter miró a Tyler y exclamó: “¡Papá!”.

Todos en la sala del tribunal, incluso el juez, se conmovieron.

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Ahora la familia es más feliz que nunca. “Nuestros corazones han cambiado para siempre porque ahora conocemos al amor verdadero y genuino”, dijo. “Sabemos que siempre estará a salvo con nosotros y lo más importante, siempre sabrá lo que es el amor”.

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“Hemos aprendido que la familia no se trata de ADN. ¡Se trata de amor!”.

¡En horabuena a la familia Palmer! Si amas esta historia tanto como nosotros, ¡por favor comparte!

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Categorías: Historias

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