Hay tantas familias tan distintas, tan inusuales, pero que mientras sean amorosas y estén verdaderamente felices, quién es uno para juzgarlas.

En Moscú, Rusia, tenemos posiblemente la familia más única en el mundo: Los Panteleenkos. Svetlana y Yuriy adoptaron hace 23 años a un pequeño de 3 meses de edad, y cuando decimos pequeño, nos estamos refiriendo a un oso.

Fue encontrado en el bosque por cazadores, estaba solo y bastante débil, no dudaron que era huérfano pues ninguna madre habría abandonado a su pequeño así.

Svetlana y Yuriy decidieron recibirlo en su casa, no nada más le dieron refugio, le dieron abrigo, cuidados, comida y amor.

Hoy, Stepan es un oso adulto de 23 años. Y aunque ha crecido, los Panteleenko no lo dejan de ver como esa adorable bola de pelos que adoptaron hace tiempo.

Su mamá, Svetlana, afirma que es un oso que ama por completo a las personas y que es muy sociable.

No es en lo absoluto agresivo, a pesar de lo que podría pensar la gente al ver a un oso adulto enorme en la puerta de la casa.

Nunca ha mordido o atacado y ninguno de los Panteleenko teme que eso pueda suceder.

El pequeño Stepan come al día solamente 25kg de pescado, vegetales y huevo.

A veces, una que otra vez, también disfruta de una deliciosa taza de té.

Eso sí, hace ejercicio y se mantiene en forma jugando fútbol o cualquier otra actividad al aire libre. También se gana el pan trabajando en producciones de cine y posando para sesiones de fotografía.

Pero no hay nada que disfrute más que sentarse en el sofá y ver la televisión acurrucado con sus papás.

Tal vez excepto la jardinería, es su gran pasión, le encanta cuidar las flores y regar las plantas.

Difícilmente encontrarán familia más peculiar que la de Stepan.

Fotos: The Quint–YouTube.

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