Christoph Rehage surgió con una idea novedosa en 2007: decidió caminar desde China a su casa en Alemania. Caminar: no andar en bicicleta, sino hacer una travesía a pie. Ademas tenía que cargar una mochila de 66 libras (unos 30 kg), dos cámaras y una computadora portátil. No logró hacer el recorrido completo a pie, pero hizo un buen intento.

Así, el día en que cumplió 26 años, el 9 de noviembre, partió de Beijing, y 12 meses más tarde terminó en Ürümqi, la capital de Xinjiang en el oeste de China, caminando un total de 2796 millas (unos 4.500 km). ¡Gastó un montón de cuero de zapatos! Y además, decidió no cortarse la barba ni el pelo…

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A pesar de tener que soportar tormentas de nieve, desiertos, tormentas de arena, abejas asesinas y la burocracia del régimen comunista de China, prometió sacar una foto o dos de sí mismo todos los días, lo que al final resultaron en unas 30.000 fotos para el final del viaje.

Crédito: Facebook | Christoph Rehage.

Rehage admite que la respuesta de los seguidores a su larga caminata fue lo mejor de la experiencia.

“Me encanta cuando la gente me dice que van a perseguir cualquier sueño que tengan, y verlos salir a saludarme mientras corren a la puerta”, dice. “Bicicletear por Asia. Caminar por África. Ir a China. Me inscribí en un programa de intercambio. Dejas un trabajo y conseguís uno nuevo. Comprás una cámara y empezás a tomar fotos de cosas. Me gustan las cosas que vienen del corazón. Ningún tipo de entusiasmo “celebrando nuestra felicidad” al aire libre, sino el ir detrás de los sueños”.

Captura de pantalla de YouTube | Christoph Rehage.

Su primera foto lleva el título: “Un corte limpio, imberbe, prolijo, limpio, una máquina de luchar!”.

Captura de pantalla de YouTube  | Christoph Rehage.

Su cabello y barba crecieron en el viaje, y se convirtió en una parte integral de él.

“¡Al principio fue por pereza, pero después me sentí orgulloso!”, señaló Rehage en su página web.

“Me gustaba usar esa barba, algo así como Forrest Gump, pero no pensé que fuera atractivo”, dice. “Hay tiempos de barba, y hay tiempos sin barba”.

Captura de pantalla de YouTube | Christoph Rehage.

“Hubo algo especial en ese camino. Recordé estar en el camino pensando: “¿Dónde dormiré? ¿Dónde comeré?”, cuenta. “No había preguntas metafísicas, ni grandes preocupaciones, sólo problemas pragmáticos que resolver. Se sentía bien, y se sentía significativo”.

Captura de pantalla de YouTube | Christoph Rehage.

“Te hace dueño de tu camino. Cada vez que camino a alguna parte, no sólo recuerdo el camino, sino que también siento que tengo una razón legítima para estar allí”, dice. “Visito un lugar en tren, y soy un turista. Camino al mismo lugar a pie, y de repente el lugar es mío. Somos parte de lo mismo, y ya no me siento como un extranjero”, dijo Rehage.

Captura de pantalla de YouTube | Christoph Rehage.

Mucha gente quería saber por qué no terminaba la caminata como estaba planeado, y su respuesta fue: “Quería recuperar mi vida. Tuve que recuperar el control sobre mí mismo y eliminar el jefe interior que me decía qué hacer. Mucha gente mira el video pensando, ‘¡Quiero ser libre como ese tipo!’ Pero no se dan cuenta de que estaba impulsado por algo, y tal vez estaba perdiendo el control sobre él”.

Credit: Facebook | Christoph Rehage.

Dijo que se sentía “completamente perdido” después de deshacerse de sus mechones y barba.

Caminar casi 3.000 millas no es una proeza común y lleva mucha paciencia, porque hay mucho que soportar, como se puede ver en su video. Ha inspirado a muchos a salir de sus sillones y vivir la vida.

Captura de pantalla de YouTube | Christoph Rehage.

Rehage vive en Munich, Alemania, y estudia literatura china, rusa e historia moderna en la universidad.

Mira su travesía aquí:

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