Además de sus talentos singulares y el gran amor por la música, Luis Miguel y  Michael Jackson  han tenido en sus vidas un importante elemento en común:

El maltrato y la ambición de sus padres.

Tanto Luisito Rey como Joe, el padre de Michael,  querían que sus hijos triunfaran, sin importar el costo.

A partir de esta desmedida ambición de los padres, las historias de Rey del Pop y el Sol de México no dejan de tener puntos de encuentro.

En realidad, muchas cosas los hermana.

Ambos  son dos estrellas que llegaron a la cima por la ambición de sus padres: personajes tan brillantes para los negocios como nefastos para la familia. 

Según retrata la bioserie de Luis Miguel, Luisito Rey fue quien trabajó con su hijo en los primeros años de su carrera, quien negoció por él y quien empezó a vivir de él.

Algo muy parecido sucedió con la vida de Michael.

El Rey del Pop tenía 8 años cuando cantó junto a Jackie, Jermaine, Marlon y Tito -cuatro de sus 10 hermanos- en un concurso de talentos.

A partir de esa actuación, Joe se empeñó en convertir a The Jackson 5 en su fuente de dinero.

Con la excusa que no quería que sus hijos terminaran en la cárcel o trabajando en una fábrica como él, los presionó para que triunfaran en la industria musical.

“Joseph era un músico frustrado. Tenía una banda que se llamaba The Falcons. Creo que en algún punto quería vivir del posible éxito de sus hijos como músicos”, cuenta un vecino de los Jackson en el documental Michael Jackson, la vida de un ícono.

En el film destaca como explotador infantil, violento y malvado, calificativos que bien pueden atribuirse además a Luisito Rey.

¿No te parece?

Otros puntos de encuentro entre Luisito Rey y Joseph Jackson es que ambos impidieron a sus hijos la educación formal.

En cuanto al  cambio de voz, las medidas que adoptaron ambos progenitores fueron mucho más extremas y perversas:

En el caso de Luisito Rey, para que Micky pudiera rápidamente superar los cambios que traía la pubertad en su voz, lo  hizo debutar sexualmente con una prostituta.

Joe Jackson, por su parte, ordenó al médico personal del Michael, que lo castrara químicamente, para que no perdiera la voz aguda.

La violencia también estuvo presente en la vida de los dos ídolos.

Es sabido que Luisito Rey ejercía una suerte de violencia emocional sobre su hijo y sin duda, utilizó la prometedora carrera de Micky para manipularlo y beneficiarse económicamente. 

Pero en el caso de Joseph, la violencia era física, e incluso utilizaba un cinturón en forma cotidiana.

En el libro The Michael Jackson Tapes: A Tragic Icon Reveals His Soul in Intimate Conversation de Rabbi Shmuley, el mismo Michael cuenta que le tenía miedo a su padre.

Lo cierto es que tanto Luisito Rey como Joe Jackson sabían lo que querían para sus hijos: hacerlos firmar con discográficas, hacerlos grandes, aprovechar sus talentos y malgastar sus ganancias,  sin que los sentimientos de los jóvenes les importaran ni un ápice.

Ambos artistas terminaron alejándose de sus tóxicos padres e independizarse, aunque ¿alguna vez se vieron libres de su traumática niñez?

Luis Miguel se convirtió en un galán, que pasó de flor en flor, en tanto Michael se transformó en Peter Pan, quizás, intentando recuperar una infancia que nunca pudo disfrutar, mientras trataba de cambiar su imagen incesantemente, quizás para no parecerse a su padre.

¿Habrá logrado Michael, al fin, reconocerse en el espejo?

Mientras que Luis Miguel, en sus años de madurez, se dedicó a escapar de la mano de las adicciones, las mismas que terminaron causándole la muerte a su padre.

En este sentido, los dos ídolos están hermanados, más allá de la hermosa música que legaron al mundo.

Michael ya está en paz, quizás viviendo su infancia por primera vez.

Y Luis Miguel, en estos momentos, está recibiendo más que nunca el amor de su público, con el que ojalá pueda compensar tantos momentos difíciles y hallar la fuerza para ser él mismo y volver a brillar como un sol. 

 

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Categorías: Estrellas

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