Norman Brown, de Bakersfield, California, luchó para leer durante 47 años, y lo mantuvo en secreto para todos. Pero un día decidió que no quería que el analfabetismo definiera el resto de su vida.

Su historia de crecer en un país que hace difícil para cualquier persona desempeñarse en la sociedad sin tener habilidades de lectura, manteniéndolo en secreto, y su decisión de aprender a tan avanzada edad es increíble y conmovedora.

Fuente: Daily Mail.

Según un estudio del Departamento de Educación de Estados Unidos, aproximadamente 32 millones de adultos en Estados Unidos no saben leer ni escribir. Un estudio del estado de Connecticut Central encontró que la ciudad natal de Norman se clasificó como la ciudad menos alfabetizada de los Estados Unidos.

Aquellos que luchan por vivir con el analfabetismo no tienen las mismas oportunidades cuando se trata de seguridad económica, acceso a la atención médica y poder participar activamente en la vida cotidiana.

Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos: “La relación entre el fracaso académico y la delincuencia, la violencia y el crimen está ligada al fracaso en la lectura”.

Fuente: US News & World Report.

En el caso de Norman, se quedó atrasado en un sistema escolar que sólo lo dejaba de lado, lo que le dificultaba enormemente ponerse al día.

En la escuela primaria, Norman se quedó por detrás de sus compañeros de clase, pero fue notablemente capaz de avanzar en el sistema educativo.

“Ni siquiera sé cómo llegué al décimo grado sin que nadie lo notara”, confesó a ABC News. “Es una locura que haya ido tan lejos en la escuela”.

“Si los niños se enteraban de que no sabías leer adonde quiera que vayas, te iban a molestar”, agregó.

Fuente: Daily Mail.

En la adultez, a Norman le resultaba difícil solicitar trabajos que requerían una solicitud por escrito, e incluso estar rodeado de amigos que querían participar en tareas que requerían algún tipo de lectura o escritura.

Le dijo a los periodistas que una vez que fue a una cena y querían jugar al Scrabble, se asustó y tuvo que disculparse, sintiéndose “totalmente avergonzado”.

Finalmente encontró ayuda en el Kern Literacy Council, donde recibió tutoría para desarrollar sus habilidades de lectura y escritura.

“Cuando paso a través de estas puertas siento tanto poder aquí, tanto conocimiento, y si aprendo a leer puedo hacer todo lo que quiera en mi vida”, dijo, describiendo cada vez que entra en una biblioteca.

Fuente: Daily Mail.

Norman agradece la ayuda de estas clases semanales por su aumento de confianza, que le ha llevado a lanzar su propio taller de carrocería para reparar coches clásicos.

“¡Cuatro años de tutoría y ahora el cielo es el límite!” exclamó. “Hazte a un lado porque voy a pasar”.

“No aprendí a leer hasta los 47 años”, confesó Norman, y ahora anima a hombres y mujeres de todo el país a buscar ayuda, porque “la vida será mucho mejor”.

Fuente: Daily Mail.

El libro favorito de Norman es Frog and Toad, de Arnold Lobel.

¡Comparte esta historia alentadora con alguien que conoces!

Share
Categorías: Historias

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds