Un estudio realizado por la Facultad de Salud Pública de Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins (Baltimore), en Estados Unidos más de 1.200 niños menores de cinco años entre el 2012 y el 2015, han sufrido quemaduras en los ojos, debido a la presentación del detergente. El director del estudio, el Dr. Richard Sterling Haring, aseguró que “la cantidad de quemaduras será más alta en los siguientes años”.

“El reporte de lesiones relacionadas con las cápsulas, que incluyen envenenamiento, ahogo y quemaduras, sugiere que puede ser parcialmente debido a su colorida presentación y a su aspecto como de caramelo”.

En marzo de 2017, el estudio publicado en el “Journal of the American Medical Association” (JAMA), revista especializada en oftalmología, advierte que las “quemaduras oculares son la causa significativa de problemas y pérdida de visión en Estados Unidos y pueden dejar secuelas de por vida”, informó BBC.

El estudio, de investigadores del Centro Johns Hopkins para la Investigación y Políticas de Lesiones, dice que los datos sugieren que los niños tienen un riesgo particularmente alto de sufrir estas lesiones, debido a que juegan con las cápsulas de detergente y al romperse, el líquido sale disparado a los ojos; en otros casos, los niños llenan sus manos de jabón y luego se tocan los ojos, comentó Haring. Esas bonitas cápsulas de detergente líquido para la lavadora o el lavaplatos, son pequeñas, de vivos colores y blandas, por lo que pueden parecer juguetes o caramelos a ojos de los más pequeños.

Las cápsulas tienen una membrana hidrosoluble que hace que el contenido de la cápsula se libere cuando entra en contacto con el líquido; además de si las revientan, los niños pueden intoxicarse si las tocan con las manos mojadas o húmedas o si se las llevan a la boca.

BBC Mundo habló con la madre de un niño de apenas dos o tres años que permitió que tomara una cápsula de detergente líquido mientras estaba a su lado ayudándola a poner la lavadora; no podía imaginarse que la apretaría con la suficiente fuerza como para que reventara y le lanzara un chorro que afortunadamente no le cayó en los ojos.

“Lo más frecuente es que las lesiones ocurran cuando los niños juegan con las cápsulas de detergente y se rompen, y el líquido sale disparado a sus ojos. En otras ocasiones, las quemaduras se producen cuando los niños se llenan las manos de jabón y luego se tocan los ojos”, comentó Haring.

“El detergente puede quemar la córnea, dejando una cicatriz que puede dañar la vista o potencialmente provocar ceguera, en los casos más graves, los niños podrían necesitar un trasplante de córnea para recuperar la vista” advirtió.

Según el American Cleaning Institute en Estados Unidos, desde finales de 2015 las marcas que lideran la industria, reforzaron la membrana exterior hidrosoluble y el cierre de los paquetes que contienen las cápsulas; además, empezaron a incluir advertencias de peligro.

En otros países la industria no está sometida a tanto escrutinio de seguridad, por lo que para muchos padres y asociaciones de consumidores, estas cápsulas continúan siendo un riesgo potencial para la seguridad de los niños.

Los fabricantes y expertos en seguridad recomiendan no solo mantener estas cápsulas fuera del alcance de los niños sino también fuera de su vista.

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