Joanie, nunca había experimentado la felicidad en su vida. Nacida en Illinois en 1999, esta yegua fue criada para ser una de carreras y era bastante buena. Compitió un montón de veces y ganó también muchas carreras. Pero, se hizo demasiado vieja para seguir haciéndolo y fue vendida por su dueño.

Joanie fue vendida a una familia Amish. Trabajaba muchas horas en sus tierras tirando de un carro. Tristemente, la carretilla le rasgó la cara y el pelo, lo que la dejó con grandes cicatrices y pérdida de cabello.

Por una razón u otra, los dueños no querían quedarse con ella. Así que fue enviada a una casa de subastas. Fue colocada en un “corral de barco directo”, lo que, desafortunadamente, significa que se dirigía directamente al matadero después de ser vendida. Había pasado toda su vida trabajando para otras personas y ahora corría el riesgo de morir.

Estaba a punto de tener una nueva oportunidad de ser feliz.

Afortunadamente, la ayuda estaba en camino. Jaime Castano, el fundador de Freedom Farm Animal Rescue, nunca planeó adoptar ningún animal cuando fue a esa casa de subastas. Originalmente planeaba tomar fotos y vídeos del evento para crear conciencia sobre la difícil situación de los animales.

Pero cuando Jaime la vio, la examinó y vio algo un poco inusual en ella. Joanie tenía el número “25” tatuado en el cuello.

“En realidad tengo el número 25 tatuado en mi brazo como recuerdo de mi tío que falleció. Así que cuando la vi, pensé: “Dios mío”.

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Quedó con un montón de secuelas físicas.

Jamie también vio que las patas estaban cubiertas de marcas de fuego. Estas marcas le dan a los caballos de carrera.

“Es como una inyección de ácido para congelar el tendón o el músculo. Así que cuando tienen una lesión o no están haciendo lo mejor que pueden, se supone que esto les hace no sentir esa área. Mi veterinario me dijo: ‘Quizá cuatro o cinco marcas de fuego es casi normal, pero tenía 18 en cada pata'”.

En ese momento, supo que no podía dejar a esta pobre yegua en la casa de subastas. Así es que decidió publicar en la página de Instagram Freedom Farm Animal Rescue’s pidiendo donaciones para poder comprarla.

Gracias a toda la gente amable que compartió y donó, el destino de la pobre Joanie cambió. Estaba libre del matadero. Joanie en cambio consiguió un nuevo hogar donde tiene espacio para trotar en libertad.

Finalmente había encontrado un hogar amoroso.

Una vez que la llevaron de vuelta a su santuario, el equipo subió un vídeo a Instagram de Joanie trotando libremente en el campo. Le encanta su nuevo entorno.

“Si estamos en su campo, nos seguirá a todos lados. Pasar de un animal que iba de camino a un matadero a seguirnos por el pasto es increíble”.

¿Qué tan increíble es esto? Tuvo una segunda oportunidad en la vida gracias a tanta gente cariñosa.

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Categorías: Animales

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