Oksana Masters es una chica que pasó toda la vida sintiendo como si el mundo estuviera en su contra. Pero cada vez que algo malo le pasaba, ella lo podía superar. Actualmente es una atleta paralímpica y competirá en dos deportes en PyeongChang, Corea del Sur.

Oksana nació en Ucrania en 1989; tuvo muchos problemas de nacimiento y la pusieron de inmediato en adopción. Ella cree que sus defectos de nacimiento tienen algo que ver con el accidente nuclear de Chernobyl en 1986, o simplemente por vivir rodeada de plantas nucleares toda su vida.

Fuente: nbcolympics.

Nació con piernas deformadas, con sindactilia (fusión de los dedos de las manos y de los pies), sin pulgares, con un riñón y sin esmalte dental.

Durante su niñez pasó por tres orfanatos y constantemente tenía falsas esperanzas de adopción, hasta que cumplió 7 años. Conoció por primera vez a su futura madre, Gay Masters de los Estados Unidos, cuando tenía cinco años, pero no pudo adoptarla debido a la estricta regla de adopción fuera del país.

En 1997 aceptaron sus documentos y finalmente se le permitió a la niña ser adoptada; regresaron juntas a los Estados Unidos.

Fuente: Cosmopolitan.

“Me sentí como Annie (protagonista de la historieta estadounidense “Little Orphan Annie”, “Annie, la pequeña huérfana”) cuando entró en la casa de papá Warbucks. ¡Todo era tan emocionante! Nunca había visto tantos juguetes y ni siquiera sabía qué hacer con ellos”, dijo a Cosmopolitan Magazine.

Al principio, ella no hablaba inglés, por lo que era muy difícil comunicarse y tenía que usar señales de mano; después de un tiempo aprendió el idioma.

Cuando Oksana tenía 13 años, tuvo que amputarse las dos piernas y usar prótesis.

Empezó a remar en un club de remo adaptado; de inmediato le encantó el deporte y comenzó a entrenar en serio.

Después de años de entrenamiento, ella y su entrenador, Rob Jones, se ganaron la medalla de bronce de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

Fuente: paralympic.

“Recuerdo que miré al estadio y vi a mi mamá sonriéndome. Ella era la razón por la que yo estaba allí. Corrí hacia ella, le di un gran abrazo y ella solo se limpiaba las lágrimas. ‘Te lo dije’, me dijo. ‘Te dije que lo lograrías, lo hiciste'”, dijo a Cosmopolitan.

Fuente: paralympics.

Un año después, durante una carrera, Oksana comenzó a sentir dolor en la espalda, que terminó siendo una lesión severa en la parte baja de la espalda y que le puso fin a su carrera en remo.

Luego conoció a un entrenador de esquí que le insistió que probara el esquí de fondo. Tenía miedo de intentarlo, pero lo hizo de todos modos y al final se enamoró del deporte.

La chica va a competir en los Juegos Paralímpicos de PyeongChang de 2018, en esquí de fondo y biatlón.

Fuente: Twitter.

Oksana atravesó por momentos que muchos de nosotros no nos imaginamos. Ella se esforzó para lograr todo lo que quería, sin importarle que obstáculos se interpusieran en su camino.

“Sé que siempre he tenido la opción de sentir lástima por mí misma, pero un lema de mi vida sin duda ha sido seguir empujando y atravesando las dificultades. Me gustaría que toda la gente hiciera eso mejor”, dijo a Cosmopolitan.

Después de todo por lo que ha pasado, a los 28 años, Oksana es ahora una ganadora de medallas paralímpicas.

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Categorías: Historias

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