Willow es una mastín napolitana de raza pura increíblemente adorable. Unas semanas después de que ella naciera, su propietario notó algo sobre ella que no le gustaba, deseando inmediatamente deshacerse de ella.

La pequeña Willow nació con una condición congénita llamada síndrome del nadador. Esto significa que ella era incapaz de pararse o caminar en el tiempo normal que sus hermanos podían. En su lugar, su pecho era plano y sus piernas estaban extendidas como una tortuga “nadando”.

Su dueño la consideró una pérdida y quería deshacerse del cachorro “defectuoso” tan pronto como sea posible, incluso contemplando lanzarla como basura. La mayoría de los criadores que tienen cachorros nacidos así suelen tenerlos eutanasiados o simplemente abandonarlos por completo.

Por casualidad y antes de que hubiera tomado medidas drásticas, publicó algo en las redes sociales sobre Willow. De alguna manera, la palabra se le dio a conocer a Jennifer Williams, Presidenta de “2nd Chances Rescue”  en Norco, California. En cuanto se enteró, se metió directamente en el coche y se dirigió a la casa del criador.

Allí, encontró cinco adorables cachorros napolitanos de mastín corriendo y jugando. Al otro lado del camino, se dio cuenta de que una pequeña perrita solitaria, flotando en el suelo, no podía correr y jugar con sus hermanos.

Esta fue una visión realmente desgarradora, sabiendo lo difícil que era para Willow. Tenía un caso tan severo de síndrome del nadador que era prácticamente incapaz de comer o beber. Jennifer llevó a Willow a casa con ella y de inmediato la llevó a una terapeuta de Acuscopia Animal llamada Gina Gould.

¡Dentro de dos días de sesiones con Gina, Willow fue capaz de dar sus primeros pasos! Meses después, fue capaz de correr. Usando una combinación de ataduras en su pecho, atar sus piernas en la posición correcta, con terapia del acuscope y nadar, Willow hizo una recuperación COMPLETA!

Ahora, ocho meses después, nunca sabrías que Willow nació diferente de cualquier otro perro. Ella es bulliciosa, juguetona, y puede funcionar como cualquier otro perro.

¡Mire este vídeo abajo para ver su recuperación milagrosa!

Aunque Willow era diferente de los demás, eso no la hace menos especial ni menos amada. Estoy tan agradecida de que Willow ahora tiene una casa donde ella es tratada como la reina del patio y ella está viviendo la vida más completa y más feliz posible!

COMPARTA esta historia en tu página de Facebook si crees que cada cachorro, no importa su forma o tamaño, merece un hogar amoroso!

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Categorías: Vida

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